El débil informe de empleo de septiembre ha reforzado las expectativas de una pausa de la Reserva Federal. Según el escenario analizado, las nóminas no agrícolas (NFP) aumentaron solo 29.000, frente a una previsión de 90.000, mientras el desempleo subió al 4,2 %.
Sin embargo, la reacción del dólar y de los rendimientos del Tesoro sugiere que el mercado no interpreta necesariamente estos datos como el final del ciclo restrictivo. La atención se desplaza ahora hacia la inflación y, en particular, hacia el próximo IPC.
NFP débil, pero la inflación sigue condicionando a la Fed
La desaceleración del empleo favorece una postura más prudente de la Fed. Al mismo tiempo, las presiones inflacionistas siguen dificultando un giro claro hacia una política más flexible.Los precios de la energía aparecen como una de las principales variables de riesgo. Si continúan elevados, podrían mantener la inflación bajo presión incluso con señales de enfriamiento del mercado laboral.
Por ello, el IPC adquiere especial importancia: una lectura elevada reforzaría la posibilidad de mantener una política restrictiva durante más tiempo, mientras que una moderación de los precios daría mayor respaldo al escenario de pausa.
DXY: soporte en 101,026 y resistencia en 102,85
El DXY cayó inicialmente tras conocerse el NFP, pero posteriormente recuperó terreno y consiguió mantenerse por encima del soporte de 101,026.Mientras esta zona se mantenga, la estructura alcista iniciada desde 95,551 continúa vigente dentro del escenario técnico planteado.
Al alza, la zona de 102,77-102,85 representa la resistencia inmediata. Una ruptura sostenida podría reforzar nuevamente el impulso del dólar.
Los rendimientos envían una señal diferente
Uno de los movimientos más relevantes se produjo en el Treasury estadounidense a dos años. Su rendimiento cayó inicialmente hasta 4,695 %, pero posteriormente revirtió el movimiento y cerró alrededor del 4,827 %.Esta recuperación indica que el mercado de bonos continúa contemplando el riesgo de una política monetaria restrictiva, pese a la debilidad del empleo.
La evolución de los rendimientos será, por tanto, una referencia importante para evaluar si el dólar puede superar su actual resistencia.
La debilidad del euro también respalda al DXY
El comportamiento del índice no depende exclusivamente de Estados Unidos. El análisis también señala la debilidad del euro asociada a riesgos políticos y fiscales en Francia como un factor adicional favorable al dólar.Esto implica que el DXY podría conservar cierto soporte incluso si las expectativas sobre la Fed se moderan, especialmente si aumenta la prima de riesgo en Europa.
Puntos clave
- El NFP de septiembre se situó en 29.000, reforzando el escenario de una pausa de la Fed.
- El DXY mantiene el soporte técnico de 101,026.
- La resistencia inmediata se encuentra en 102,77-102,85.
- La recuperación del rendimiento del Treasury a dos años muestra que persisten expectativas de una política monetaria restrictiva.
- La inflación y el próximo IPC aparecen como referencias clave para determinar el siguiente movimiento del dólar.
- La debilidad del euro proporciona un factor adicional de soporte al DXY.